Kárakatúa

Síguenos en

Siguenos en Facebook Siguenos en Twitter

Reyes y jefes de Estado

Ir al mapa

Argantonio. Rey Tarteso

DATOS DE INTERÉS

PARA SABER MÁS

Un poco de historia

Argantonio (Hombre de plata) es el último rey de los tartesos y centenario, su mandato, que duró más de 80 años, como escribe el griego Herodoto en sus escrito y vivió 120, lo llevó a cabo de forma patriarcal. Algunos autores hablan de la dinastía de Argantonio, más que de un sólo rey. Se ofreció a ayudar a los fenicios en su lucha contra los persas. Representó el símbolo de la felicidad terrestre.

 

Los tartesos es un acivilización antigua, que ocupó fundamentalmente el sudeste de la península ibérica, entre lo que es hoy Andalucía y Extremadura, aunque la ciudad de Tartessos, comentada por  Herodoto en sus escritos, no se sabe con exactitud donde ubicarla. Vive su esplendor entre los siglos VIII y V a.C. y es gracias a la obtención del bronce, así como la extracción de oro y plata, los que les hace importantes, pues dichos metales y su calidad son muy codiciados por los pueblos de las orillas del Oriente Próximo, concretamente Fenicia y Grecia.

 

Desde el centro de Europa entran en la Península otras poblaciones mezclando sus culturas. Introducen la lengua indoeuropea, origen de nuestra lengua. El propio mercadeo entre los distintos pobladores que llegan, influyen a los pueblos tartesos, y la sociedad se va transformando,  organizandose de forma más heterogénea, más compleja. Con ello da comienzo el fenómeno urbano en la Península, y con él el Estado. Abstracción que representa la más compleja forma de organización social. Garantía institucional para consolidar las desigualdades.

 

Una sociedad claramente jerarquizada, con una clase social acomodada. Aparece el poder político superior a los clanes y familias, y cambia de manera brusca la organización social. Aristócratas y reyes son sostenidos por la colectividad. Las ciudades se amurallan por primera vez, como lo demuestran algunos yacimientos.

 

La economía gira hacia la explotación minero-metalúrgica, que supone una organización compleja  y hacia la economía de tipo agropecuario con una distribución del poblamiento y del territorio. 

 

El bronce tarteso, por su brillanted y calidad es muy apreciado por los pueblos mediterráneos, sobretodo por los fenicios y griegos.

 

Los fenicios, que vienen de Fenicia, como buenos comerciantes, llegan a las tierras tartesas por el levante peninsular para intercambiar sus productos por los metales preciados, intentando hacerlo al mejor coste.

 

Se  establecen en las costas andaluzas y  la ciudad de Cádiz, pasa a ser el más importante punto de comercio de la época.

 

Los Griegos son una gran civilización, que compite en la comercialización con Europa, con los mismos cometidos que sus vecinos fenicios, se establecen por las Ampurias para comerciar con los pueblos de la península. Es posible que reemplazasen a los fenicios en esa tarea, aprovechándose de su creciente decadencia.

 

Todos estos enriquecimientos de otros pueblos, otras culturas, hacen que en los siglos VI, VII a.C., la civilización Tartesia alcance el cenit de su desarrollo.

 

En el siglo V a.C, todo este esplendor que atesora esta gran civilización, empieza a decaer no se sabe muy bien porqué. Poco a poco las vías comerciales se van estableciendo por otras nuevas y Tartesia se va diluyendo poco a poco. Parece ser que los púnicos o cartagineses, descndientes de los fenicios, son los causantes de esta desaparición o a lo mejor el agotamiento de las vetas de mineral aprovechables, que habría acabado con el comercio colonial fenicio. El deterioro económico y un cambio mundial hacen que Tartesia desaparezca, siendo Cartago el nuevo centro de poder. H

Ampliar información>>