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Garganta Olduvai. Tanzania. Homo hábilis

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ENSAYO

-Del Turkana al Cáucaso

Jordi Agustí y David Lordkipanidze

National Geographic. (2005)

 

-La rodilla de Lucy

Yves Coppens

Tusquets Editores. (2005)

 

 

 

Un poco de historia

En este yacimiento se ha  encontrado fundamentalmente industria lítica, es decir cantos cortantes preparados a propósito para rascar y desprender la carne de los animales cazados o carroñeados. En los huesos de mamíferos asociados se observan unas marcas, que de muestran estar hechas con las lascas de piedra.

 

A estos utensilios de piedra se les denomina industria Olduvayense, en recuerdo de esta garganta donde se encontraron.  El yacimiento tiene más de 1,5 millones de antigüedad y producía, fundamentalmente, instrumentos  llamados “choppers”. Algunos llegan a medir de entre 7 10 cm de ancho. Estos “rascadores”, eran tallados con piedras utilizadas como martillos, percutores, consiguiendo unos filos extremadamente cortantes. H

 

 

 

CONTEXTO HISTÓRICO

 

Una vez que los homínidos se separan  de la línea evolutiva de los demás monos (Póngidos), ocurre lo que se conoce como “la bajada de los árboles”, es decir conquistar nuevos ambientes, en este caso las sabanas, ambientes más abiertos y por tanto más peligrosos, donde los cambios adaptativos son imprescindibles para sobrevivir. Al pasar de una alimentación fundamentalmente frugívora a granívora, la dentición se modifica, los premolares se molarizan para triturar el grano con mayor facilidad. Esto ocurriría entre 5 y 3 millones de años (Australopithecus afarensis).

 

Poco a poco van surgiendo nuevas adaptaciones con sus cambios morfológicos, la dieta granívora se combina con dieta animal y el cerebro aumenta de capacidad, además de suavizarse los músculos destinados a la masticación y disminuir el número de piezas dentarias.

Los lazos entre individuos de la misma comunidad se refuerzan, pues es importante actuar en grupo para cazar pequeñas animales y defenderse de los grandes depredadores, como los tigres dientes de sable. Esta faceta les lleva a compartir el alimento y funcionar más como grupo. Incluso podemos pensar que existe un cierto reparto en el trabajo entre los dos sexos: cazadores los machos, recolectores las hembras. Está apareciendo el primer Homo, el Homo hábilis. 

El género Homo es un grupo de homínidos, que se diferencia de grupos coetáneos llamados Australopithecus de entre 2 y 1,8 millones de años (el Plioceno), iniciando así lo que hoy conocemos como la Hominización.


El primer “protohembre” es el "Homo Hábilis". Aparece en África, al menos, los restos encontrados hasta la fecha de esta especie pertenecen a este continente que, por tal razón, es considerado como cuna de la humanidad. 

 

En 1974, un grupo de científicos descubrió en el este de África un esqueleto casi completo de homínido hembra adulto, que fue bautizado con el nombre de Lucy. Un año más tarde fueron encontrados en el mismo lugar huesos fósiles de por lo menos diez individuos más. Estos restos  parecen tener una antigüedad entre 3 y 5 millones de años, perteneciendo todos al género Australopithecus, concretamente  Australopithecus afarensis. Esta especie se aparta totalmente de la línea de los grandes simios (chimpancés, orangutanes y gorilas) abriendo otra, la de los homínidos, la línea filogenética que dará como resultado de varias modificaciones significativas, al hombre actual.

El "Australopithecus Afarensis", ya ha bajado de los árboles para desarrollar su vida, tiene una mandíbula en forma de “V”, en vez de “U",  y posee unos premolares molarizados, más aptos para triturar el grano de las gramíneas. Estos primeros homínidos, seres pequeños (medían alrededor de 1,5 m de altura), esencialmente bípedos y que recolectaban granos y raíces con sus miembros anteriores, dieron lugar, posteriormente, a otros "Australopithecus": el "Africanus", el "Robustus" y el "Boisei". Del grupo de los primeros ("Africanus"), entre hace unos 2 y 1,8 millones de años (el Plioceno), apareció el género Homo, iniciado por el Homo hábilis. Esta aparición ocurre en África, al menos, los restos encontrados de esta especie pertenecen a este continente que, por tal razón, es considerado como cuna de la humanidad. 

 

Por fin, aparece el género “Homo”, en el Plioceno

 

Elucubrar acerca del modo de vida del "Homo hábilis" es tentador y hay teorías para todos los gustos.

 

Estos primeros protohombres tienen una dieta omnívora, a parte del grano y de las raicillas, incorporan pequeños animales a su dieta habitual (insectos y pequeños vertebrados), lo cual provoca una reducción de las piezas dentarias y de los músculos dedicados a la masticación (músculo masetero) si lo comparamos con sus “primos” los Australopitecinos. 

 

La mayoría de los autores aceptan la existencia de una cierta repartición del trabajo entre los dos sexos: cazadores los machos, recolectores las hembras. Algunos opinan, además, que al ser más eficaz la caza entre varios individuos, se hizo posible el reparto de los alimentos, incrementándose así los lazos entre individuos de una misma comunidad. El concepto de “Sociedad” está ya próximo... 

 

Puede pensarse que la introducción de la dieta animal permitió un incremento considerable de cerebrósidos con un aumento en el número de circunvalaciones del cerebro, es decir número de neuronas, lo cual, unido a la tendencia de cerebralización (aumento del cerebro) existente en las diveras fases evolutivas del hombre, propició un aumento de la capacidad craneana. Un proceso que fue acompañado del fenómeno de verticalización (posición vertical), forma de locomoción perfectamente adaptada a su hábitat y a las posibilidades que ofrecía, para su desarrollo, el tener las manos libres y que se ve favorecida por la modificación  del dedo pulgar del pié, que en este primer Homo, el Homo hábilis junto con todo el grupo de monos, es divergente respecto a los otros dedos, y en las fases siguiente de la hominización, se hace paralelo y por la posición del foramen magnum (abertura en la base del cráneo de los vertebrados en la zona donde se articula con la columna vertebral, y por donde pasa la médula espinal), que se adelantará. Estas dos características le proporcionan una posición más vertical, más idóneo para andar y recorrer grandes distancias (radiación adaptativa).

Progresivamente, fase tras fase, va aumentando la capacidad craneana (de 700c.c. a 1.400 c.c.), la frente es cada vez menos huidiza y el occipital más afilado.

 

Asociados a los restos de Homo hábilis aparecieron vestigios de cultura lítica (pebble), una industria rudimentaria mediante la cual, por primera vez en la historia de la vida sobre el planeta, una especie animal era capaz de modificar deliberadamente su entorno en provecho propio. ¿Estamos ante el origen de la Cultura?. H

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