Kárakatúa

Síguenos en

Siguenos en Facebook Siguenos en Twitter

Personajes históricos

Ir al mapa

Tomás de Torquemada. Inquisidor General

Un poco de historia

Nace en Torquemada, en la provincia de Valladolid, en 1420, de una familia de ascendencia judía.

Sigue los pasos de su tío cardenal y teólogo dominico Juan de Torquemada, confesor de Juan II de Castilla y se inicia como dominico en el convento de San Pablo de Valladolid. Posteriormente pasará al monasterio segoviano de Santa Cruz, donde llega a ser prior. Como prior impuso la estricta observancia de la regla dominica. Ya reflejaba la severidad y austeridad que caracterizaba su vida.

 

Gracia a su tío establece contactos con la corte durante las luchas por la sucesión entre Enrique IV e Isabel la Católica, mostrándose partidario de ésta última. Persona con ambición de poder, se gana el favor de Isabel y en 1479 la reina le encarga primeramente que se ocupe de la fundación del monasterio de Santo Tomás de Ávila, posteriormente será el confesor real y posteriormente el inquisidor general.

 

Como confesor real parece ser que se entrometió demasiado en la vida de la reina y como inquisidor general fue implacable ante las herejías de los judíos conversos.

 

El objetivo de la Inquisición no era otro que perseguir a los herejes, es decir perseguir a todos aquellos que se habían confesado públicamente cristianos y seguían practicando de forma secreta el judaísmo.

 

El problema de los conversos venía preocupando desde mucho antes de los reyes Católicos, ya en 1391, la Corona de Aragón atacó las juderías hispánicas destruyendo la mayoría de las aljamas más importantes de la Península y provocando la conversión masiva de judíos, se calcula que de unos 200.000 judíos se pasó a 100.000, aunque muchos de éstos seguirán practicando a escondidas su religión. 

 

En 1449, Alonso de Espina, en Toledo impulsa los primeros estatutos de limpieza de sangre (primera Inquisición española), donde se establece como requisito la ausencia de antepasados judíos o musulmanes aunque fueran remotos para poder acceder a oficios públicos. El propio papa Nicolás V nombra a dos inquisidores para llevar a cabo el proyecto, pero se abandona el mismo hacia 1451.

 

Con la proclamación de Isabel como reina de Castilla en 1474 y Fernando como rey de Aragón en 1479, se establecerá hacia 1482 la Santa Inquisición, a través de una bula del papa Sixto IV, quien nombra a siete frailes dominicos para llevarla a acabo. Será Tomás de Torquemada en 1483, quien mandado por los reyes, se hará con el cargo de Inquisidor general, ya que el problema del criptojudaísmo era un asunto de Estado.

 

Tomás de Torquemada estableció una serie de normas de actuación para proceder y ejercer el Santo Oficio. Poco a poco se fueron instalando tribunales de la Inquisición en todas los dominios reales, excepto Galicia y Granada, que estaba a punto de ser conquistada. Además tomaría todo tipo de medidas de fuerza para combatir a los herejes, muchos de ellos quemados vivos en la hoguera. Las medidas llegaron a producir pánico entre los conversos.

 

En 1492 se decreta la expulsión de los judíos, medida que los propios reyes se resistían a aplicar, pues para llevar a cabo una ofensiva definitiva sobre Granada, necesitaban las fuentes de financiación de los propios judíos.

Dicha expulsión será el único remedio, según Torquemada, para apartar a los judíos de los cristianos. Muchos judíos adinerados ofrecieron mucho dinero para que no se llevara a cabo dicho decreto.

 

La salida de los judíos del país se produjo en masa hacia Portugal, Francia, Italia, aunque pocos de ellos les aceptarían, serían etapas en su marcha hasta el establecimiento definitivo. Fue el Imperio otomano el que con una fuerte presión fiscal acogió a muchos judíos españoles. No obstante en Flandes, suroeste de Francia, norte de África y Oriente Medio se asentaron varias comunidades sefardíes.

 

A pesar de todo las religiones perseguidas seguirían existiendo y parece ser que entre las tres Culturas religiosas consiguen convivir durante varios siglos, aunque eso sí, con un carácter muy independiente unas de otras.

 

Poco a poco el propio Torquemada perdería el favor real y en 1494 el papa Alejandro VI nombraría a cuatro inquisidores nuevos para sustituir a éste, justificando en la bula su avanzada edad.

 

La maquinaria de la Inquisición no sólo funcionó en el siglo XV durante el reinado de los reyes Católicos. El Santo Oficio se fue llenando de nuevos contenidos por los que perseguir a los herejes. Así durante el sigo XVI se persiguió a los moriscos, brujas y hechiceros y en el siglo XVIII a los masones y librepensadores.

 

En 1496 Tomás de Torquemada se retira al monasterio de Santo Tomás de Ávila, muriendo el 20 de septiembre de 1498. Su sepulcro fueron trasladados  en 1572 a otra capilla, y en la actualidad se desconoce el paradero de sus restos.H