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Francisco de Goya en la Academia de Bellas Artes

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Un poco de historia

En el siglo XVIII se crean las grandes  Academias de la Lengua, de la Historia y de las Bellas Artes de San Fernando. En 1763-64 Francisco de Goya concursa sin éxito en la Academia de las Bellas Artes para obtener una pensión. Probaría suerte dos años después, también sin éxito. Sería en 1780 cuando por fin ingresa en la Academia, con la presentación de Cristo crucificado (hoy en el Museo del Prado). Cinco años después Goya será nombrado primero Teniente Director de ésta Institución y en 1795 Director.

 

Francisco de Goya está muy vinculado durante su larga vida a la Real Academia, donde se conservan 13 obras representativas de las distintas etapas del pintor. Aunque como ya hemos dicho en un principio, de joven, no consiguió el concurso convocado por la institución.

 

Retratos.

Importantes son dos de sus autorretratos: Goya joven ante el caballete, y el de busto, contemporáneo del que conserva el Museo del Prado con el pintor próximo a cumplir los 70 años.

Goya tuvo acceso a los personajes más ilustres de este país, siendo amigo personal de más de uno de ellos. En la Academia se conservan retratos de Leandro Fernández de Moratín, Juan de Villanueva y José Munárriz, así como la gran actriz Mª del Rosario Fernández "La Tirana". Además del retrato ecuestre de Fernando VII y de Manuel Godoy

 

Cuadros de género.

Estos cuadros de pequeño formato pudieran realizarse en plena Guerra de la Independencia, hacia 1809. Son cuadros de pincelada breve e incisiva, vibrante cromatismo y ágil composición.

El entierro de la sardina, se trata de una escena carnavalesca; Pro­cesión de disciplinantes, muestra una visión desgarrada de los penitentes con sus espaldas laceradas; Corrida de toros en un pueblo, La casa de locos; La escena de la Inquisición muestra la visión que el artista tenía del execrable tribunal. En todos ellos deja vía libre al “capricho y la invención”.H