Kárakatúa

Síguenos en

Siguenos en Facebook Siguenos en Twitter

Ciudades con historia

Ir al mapa

El Berrueco. Madrid

DATOS DE INTERÉS

PARA SABER MÁS

Un poco de historia

Para dar la vuelta completa al embalse de El Atazar, a la Mancomunidad del embalse, sólo nos queda el último tramo desde Mangirón (Puentes Viejas), por la M-127, a El Berrueco.

Es un municipio situado en la prolongación más oriental del macizo granítico de La Cabrera. El relieve de este término es muy accidentado. Sus altitudes oscilan desde los 1.176 metros del Pico de las Vacas hasta los 865 metros de cota aproximada del pantano de El Atazar. Al oeste se localiza el cerro de Las Cabreras, con varios afloramientos rocosos por encima de los 1.500 m. que constituyen auténticos hitos pétreos paisajísticos. También destacan el cerro del Moro y la Atalaya de El Berrueco (1.030 m.).

 

Al estar enclavado en afloramientos graníticos, es la cantería la actividad más desarrollada en la zona, con varias canteras de explotación y una mina de plomo argentífero sin explotar.

Destacan también en el término numerosos manantiales y fuentes famosas por sus finas aguas, de las que sobresalen la del Hornillo, el Ortigal y Matalobos. En el entorno próximo al núcleo urbano se encuentra una gran dehesa boyal con numerosos fresnos.

 

El Berrueco se ha reconvertido y en la última década es un atractivo lugar de veraneo, contando con un interesante oferta de turismo rural, con casas rurales, alojamientos, restaurantes y un camping con un buen restaurante, El Picachuelo, que se encuentra a la salida del pueblo, en dirección a Cervera y Mangirón. Además, el entorno es ideal para hacer actividades al aire libre.

 

El topónimo del Berrueco se debe quizá a su significado “peñasco granítico”,  es posible que sea de origen prerromano, tal vez céltico, derivado de berrocal.

 

Aunque se conservan pocos restos arqueológicos, el pueblo de El Berrueco fue fundado en el siglo XI, siendo una aldea dependiente de la poderosa Villa de Uceda hasta mediados del siglo XVI. Perteneció posteriormente a la Intendencia de Toledo, hasta que en 1833 pasó a depender de la provincia de Madrid.


El único resto arqueológico que existe y quizá el origen del municipio, es una atalaya árabe de Torrepedrera, en la carretera hacia El Atazar, que forma parte de ese conjunto primitivo de torres vigías de la zona. Se trata de una torre circular de 19,24 m. de perímetro y una altura de 9 m., actualmente restaurada.

 

Ya en el Berrueco podemos contemplar la iglesia Parroquial de Santo Tomás Apóstol, construida en varias fases, parece ser, del siglo XV. Consta de una planta rectangular de una sola nave y en su interior se encuentran piezas de diferentes estilos. Lo más destacado es su portada románico-mudéjar.

 

Otro punto de interés es la Plaza de la Picota, lugar situado entre el cruce de Torrelaguna y La Cabrera, donde se exhibían las cabezas de los ciudadanos ajusticiados, de ahí su nombre.

 

Se conservan también numerosos ejemplos de arquitectura tradicional, construcciones de viviendas rurales y uso agropecuario que datan de los siglos XVIII, XIX y principios del XX.

 

La gran importancia de la cantería en el municipio lo demuestra el Museo de la Cantería, recorrido al aire libre por las calles del casco antiguo que pasa por distintos elementos tradicionales tallados en piedra berroqueña como pilones, potro de herrar,  tres bases de cruces o una piedra de moler el grano y el monumento a los canteros, realizado por Miguel Ángel López Calleja.

El Museo del Agua, donde podemos contemplar una gran maqueta de la zona del embalse y comprender mejor todos los enclaves que hemos visitado.

 

En las proximidades de El Berrueco podemos visitar los restos de la Ermita de Santa María, únicos vestigios que se conservan de la aldea de Valcamino, que quedó deshabitada a finales del siglo XVII y un puente romano muy bien conservado que se levanta sobre el arroyo Jóbalo y está a unos 500 metros de la carretera M-131, que une El Berrueco con Sieteiglesias.

 

Ya desde Sieteiglesias podemos ir hacia Lozoyuela para coger la autopista A-1, o volver a El Berrueco para coger la M-127 y de ahí la A-1.

 

Es interesante hacer el recorrido desde El Berrueco hasta la presa de El Atazar ,a lo largo del cual podemos ver, a la derecha según subimos, inmensas praderas de un color verde intenso, que sorprende. Parece mentira que estemos en lo que llamamos “la sierre pobre” de Madrid.

 

Una vez ahí, ya bajamos por la M-134, hacia el embalse del Pontón nuevamente y de ahí vuelta a la A-1, por la M-102.H