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Monumentos históricos

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Palacio de los Leones en la Alhambra de Granada

Un poco de historia

Junto con el Palacio del Mexuar y el de Comares, forman la llamada Casa Real. Este Palacio es donde hacían vida privada el rey y su familia, como lo indica la ausencia de ventanas hacia el exterior y jardín interior, propio de la idea árabe de lo que es el Paraiso. Se componía de un patio central, el de los Leones y unas estancias alrededor, como la Sala de los Mocárabes, la Sala de Abencerrajes, Sala de los Reyes y la Sala de Dos Hermanas.

 

Muhammed V (1354-1359), Continuando la labor de su padre Yussuf I, de enbellecer la Alhambra, redecora algunas partes del Palacio de Comares, como la fachada. Pero su gran aportación fue la construcción del Palacio de los Leones con la belleza de su patio y las salas adyacentes.

 

El Patio de los Leones tiene forma rectangular y a su alrededor cuenta con ciento veinticuatro columnas de mármol de Macael, Almería, recordando un bosque de palmeras. La disposición del patio se asemeja bastante al romano.

 

Este patio, con su fuente, es una de las más famosas del planeta, y de las más visitadas. Labrada en una sola pieza con doce leones en su base que funcionan como surtidores, está en el corazón de la Alhambra.

Las doce piezas para algunos autores representa los doce meses del año, para otros los doce signos del zodíaco, e incluso, según una leyenda, son las doce lágrimas de una princesa, que al caer por el patio se convirtieron en doce leones. La más factible es la del origen hebreo: doce leones de mármol blanco que sostienen el mar, los doce leones de Judá o las doce tribus de Israel. Y esto porque dos de los leones muestran un triángulo equilátero en la frente, que representarían las dos tribus elegidas (Judá y Leví). Además esta fuente, construída mucho antes del palacio, quizá en el siglo XI, fue un regalo al rey. Esto demuestra la buena convivencia que en algunos espacios de tiempo mantuvieron las tres religiones monoteístas (judía, musulmana y cristiana) en España.

 

Los leones han sido restaurados meticulosamente a lo largo de los últimos diez años, todo un proyecto profesional que enorgullece a restauradores e ingenieros, que han dado su vida en la tarea y que ahora en 2012 han salido a la luz.

En primer lugar se inició la tarea de limpieza y restauración con una de las esulturas, un primer león que bautizaron como Félix, para ver como resultaba la intervención, si se deterioraba mucho o se podía restaurar satisfactoriamente. Cinco años después se han restaurado los otros once que completan la fuente. Durante la restauración se han estudiado con detenimiento los leones, y se ha visto que tienen rasgos faciales y ornamentos, pudiendo distinguirse tres tipologías.

Con la nueva incorporación de los leones, el patio toma de nuevo el esplendor que podía haber tenido en origen y puede seguir siendo uno de los monumentos más visitados por los turistas del mundo.

 

Junto con los leones, también se ha restaurado el piso del patio, que se piensa que en su origen podría haber sido de mármol, aunque hay autores que opinan que serían ajardinado, estando éste más bajo que el nivel del piso, para dar la sensación de ser una alfombra de colores. A lo largo del tiempo, despues del periodo nazarita, dicho suelo ha ido cambiando de aspecto, según sabemos por documentos gráficos antiguos.

La fuente también ha cambiado de aspecto, ahora está como en su origen, pero ha llegado ha tener, a parte de mucha más altura, una pileta añadida por encima del conjunto original, que hoy se encuentra en el jardín de los Adarves, cerca de la Alcazaba.

La canalización del agua se ha mantenido, pero se ha empleado una tecnología nueva, por la que se podrá controlar la temperatura, presión y los productos químicos de los 5.000 litros de agua que circulan por las fuentes y canales del inmenso palacio. El agua viene de la presa del Sultán, a seis kilómetros de distancia.

 

De las salas adyacentes de los cuatro laterales del Patio surge el agua, de otros cuatro surtidores, que fluyen hacia el centro del mismo donde está la fuente. Son los cuatro arroyos del Paraíso. todo queda en un plano más bajo para que el agua pueda discurrir continuamente y mantenerse por tanto limpia, pudiendose lavar y purificar.

 

la Sala de los Mocárabes es la menos interesante de todas las Salas del Palacio. Su nombre quizá procede de los tres arcos de mocárabes que  tiene a la entrada de la sala.

 

La Sala de los Abencerrajes, está en el costado sur del Patio. es una sala cuadrada, con una fuente en el centro de donde surge agua que discurre hasta la fuente de los leones. Esta sala pudiera ser la alcoba del rey.

Se llama de los Abencerrajes, porque es aquí, según la leyenda, donde fueron degollados treinta y seis caballeros Abencerrajes por el adulterio de la favorita del sultán. Este pasaje se sitúa en la época de los reinos de Muley Hacen, Boabdil o Muhammad XI “el Cojo”.

 

La estancia está dividida  con unos arcos de medio punto en dos partes iguales, una de las culales sería el dormitorio y la otra el cuarto de estar. La azulejería de la parte baja no es la original, proviene de la fábrica de azulejos de Sevilla. Es del siglo XVI. En el techo observamos una estrella de ocho puntas, en mocárabe de yeso, de impresionante belleza.

 

La Sala de los Reyes, situada al este del Patio, es una sala muy alargada y dividida en varias estancias, alguna de las cuales algo más pequeñas y oscuras, que puedieron servir de armario. Se encuentra adornado todo el conjunto por mocárabes de yeso y cúpulas también mocárebes en cada una de estas estancias. Una serie de pinturas, que muestran unos reyes por un lado y otras con figuras cristianas, cosa rara en las pinturas árabes, adornan alguna de las paredes, lo que hace pensar el buen trato que tenían el rey Muhammad V y Pedro I “el Cruel”, que incluso le donó dinero a éste para restaurar los Reales Alcázares de Sevilla.

 

la Sala de Dos Hermanas fue la sala destinada a las mujeres elegidas del sultán. Su nombre viene de las escrituras poéticas de las paredes. En el suelo, en la parte central hay una fuente con dos grandes losas de mármol blanco venidas de Macael, Almería. El techo abovedado, tiene una cúpula  con forma de estrella de varias puntas, con mocárabes de yeso resaltando su gran belleza.

Al fondo de la sala hay un cuarto de reducido tamaño donde estaba la favorita del sultán. Es una de las estancias más bonitas del Palacio con una cúpula de madera con incrustaciones de colores que al darles el sol colorearían las paredes. Es el Mirador de  Lindaraja.H