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Personajes históricos

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Murillo. Pintor barroco, inmaculista

Un poco de historia

Bartolomé Esteban Murillo (1617 - 1682) es unos de los pintores internacionales más relevantes del Barroco junto con Diego de Silva Velázquez y Francisco de Zurbarán.

 

Nace en Sevilla en 1617, hijo de un cirujano barbero y de una madre de familia de plateros, de la que coge su apellido para firmar su obra. De una familia numerosa, es el número 14 de los hijos, que a los 10 años se queda huérfano de padre y madre y pasa a formar parte dela familia de una hermana mayor, casada, quien le permitió acudir a l taller de un pariente pintor.

 

Le rondaba por la cabeza hacer las Américas, pero finalmente se quedó en Sevilla, en el taller de Juan del Castillo, donde hizo su aprendizaje durante cinco años, influenciado por Caravaggio. En 1645 le llegaron los primeros encargos importantes.

 

Se casó con Beatriz Cabrera, con la que tuvo nueve hijos, la cual murió en el parto de este noveno hijo.

 

En aquella época Sevilla era la ciudad más importante de España, pues era centro de comercio con las Indias y el trabajo de Murillo no faltaba, lo que le permitía tener cierta solvencia económica, cada vez tenía más trabajo y su prestigio era cada vez mayor. Siempre había en la ciudad altos dignatarios, nobles e importantes eclesiásticos.

El pintor tenía mucho trabajo, ampliando el taller con ayudantes y aprendices. En 1649, año de la peste, se llevó a la mitad de la población de Sevilla, unas 60.000 personas. La ciudad quedó devastada. El propio Murillo, muy religioso, repartía pan entre los pobres.

 

Su protector fue el canónigo de la catedral de Sevilla don Justino de Neve, quien le encargó muchas obras para instituciones eclesiásticas sevillanas, como las pinturas realizadas para la iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla, así como encargos personales y que hoy en día muchas de esas obras se encuentran en el Museo del Prado.

El período comprendido entre los años 1660 y 1670 es cuando Murillo alcanza su madurez, pues se revela la pericia técnica, el dominio del color y la originalidad compositiva e iconográfica.

 

Con el paso del tiempo funda y preside la Academia de Dibujo de Sevilla. Su pintura religiosa fundamentalmente, tiene muchos adeptos, pasando sus cuadros a colecciones particulares europeas, por lo que su obra es bastante amplia. 

La muerte le llega en 1682 por las secuelas de una caída desde un andamio, donde estaba faenando. En su entierro acudió muchísima gente, lo que nos dice lo importante que llegó a ser su persona.

Después de muerto, en el siglo XVIII la demanda de murillos es mucho mayor en el mercado internacional. De nada serviría la orden dada por Carlos III de que se decomisaran en la aduana las obras de artistas fallecidos. En el XIX aumentó mucho más el comercio internacional, la fiebre murillesca hizo que un murillo alcanzara un precio en el mercado incluso el doble que un velázquez.

 

Muchas de sus obras se encuentran el el Museo del Prado. Una de las personas que más gustaba la obra de Murillo, fué Isabel de Farnesio, esposa del rey Felipe V y madre de Carlos III, quien adquirió obra en Sevilla para su disfrute personal. A esta se sumaron coónsules y embajadores extranjeros que cumplían misiones diplomáticas en ciudades españolas, como Madrid, Sevilla, Cádiz, etc... Durante la guerra de la Independencia el mariscal francés Nicolás Jean de Dieu Soult, arrebatóo varias obras de Murillo, que enseñaba con orgullo a sus amigos en su casa de París. Al pasar al Louvre costó tiempo y dinero conseguir que devolvieran las obras (1941), entre las cuales se encontraba una de las versiones de la Inmaculada Concepción.

 

 

Algunas de las obras más relevantes son:

 

San Diego dando limosna.

Vieja con la rueca.

San Francisco de Asís orando.

Muchacha con una moneda (alias «La Gallega»).

El niño mendigo; alias El tragaluz.

La huida a Egipto.

Fray Junípero abandonando su ropa a un mendigo.

La adoración de los pastores.

La Sagrada Familia del Pajarito.

Santa Ana enseñando a leer a la Virgen.

Rebeca y Eliecer.

La Virgen del Rosario con el Niño.

Muchachos comiendo uva y melón.

El Bautismo de Cristo.

La Huida a Egipto.

La Adoración de los Reyes Magos.

Cuatro figuras en un escalón.

La Sagrada Familia con San Juan Evangelista niño.

El Buen Pastor.

Mancebo bebiendo.

La Dolorosa.

Niño con su perro.

La Sagrada Familia.

La Anunciación.

Joven con un cesto de frutas (o: Muchacho con frutas).

La Santa Faz.

El niño de la Concha (o: Los niños de la concha).

El milagro de la Piscina.

Santo Tomás de Villanueva dando limosna a los pobres.

Vieja espulgando a un chaval.

Santo Tomás de Villanueva repartiendo su ropa.

Niño pobre asomado a la ventana.

Muchacha en la ventana con su dueña.

Retrato de un hombre.

Dos niños campesinos.

Tres Muchachos (o: El pobre negro).

El regreso del Hijo Pródigo.

Niños comiendo su merienda.

La Pequeña Vendedora de Fruta.

Autorretrato.

Niños jugando a los dados.

La Virgen y el niño con los Ángeles tocando música.H