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Monumentos históricos

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La Alhambra de Granada, Mezquita Real

Un poco de historia

Ciudad Palatina andalusí situada en Granada, al sur de España. Se trata de un rico complejo palaciego y fortaleza (alcázar-alcazaba) en donde se alojaban, por supuesto el monarca, y toda la corte real. Muy parecido al sistema visigodo de Comitatus. El verdadero atractivo del palacio radica en la situación geográfica de éste.

 

La historia de la Alhambra está estrechamente ligada a la entrada en Granada de Muhammad-Ben-Nazar (o Nasr, de la Dinastía Banu-Nasr), apodado Muhammad   Al-Ahmar, el Rojo. Ben-Nasr fue el fundador de la dinastía nazarí en Granada y sería ésta la nueva capital de Ben-Nasr, proclamándose Rey con el nombre de Muhammad I.

En su llegada a la gran ciudad en 1238, la población le aclamaba: “Bienvenido el vencedor por la gracia de Alá” a lo que él les respondía: “Solamente Alá vence”. Esta frase se convirtiría en el lema del escudo Nazarí y además se escribiría por toda la Alhambra, castillo y palacios reales que construyeron éste y sus descendientes a lo largo de toda la dinastía, hasta el inicio de su decaída durante el reinado de Yusuf III (1408-1417).

 

Durante el reinado de Muhhamad I, Granada fue fuerte en lo intelectual y en lo cultural, pues muchos fueron los intelectuales: poetas, pensadores, que pasaron por allí. No lo era como imperio dominador, pues, Muhhamad, casi siempre tuvo que pagar tributos a la Corona castellana en sus batallas, incluso se hizo vasayo de algún rey de Castilla para conseguir cierta estabilidad y permanecer como rey nazarita hasta su muerte en 1273.

 

Muhammed I pasará a la historia como el iniciador de la construcción de la Alhambra, concretamente la Alcazaba y su situación geográfica, pues hay que aclarar que las dinastías anteriores fijaron sus palacios en la colina de enfrente, en el Albaicín.

 

En la época de su máximo esplendor, la Alhambra era una verdadera ciudad con una gran extensión. Se diferenciaban dos zonas: la Alhambra alta, donde residía el pueblo (medina),  y la Alhambra baja, donde vivía la nobleza y la clase alta, comunicados por dos grandes avenidas, en cuyo centro se encontraba la Mezquita Mayor. Punto central donde giraba la actividad diaria de los habitantes del recinto.

En su interior se encuentran construcciones de todo tipo: religiosas, como mezquitas y cementerios, construcciones civiles, con casas particulares de todas las categorías sociales, donde vivían los habitantes de la ciudad, cubrían las necesidades principales de la ciudad y tiendas donde ejercían sus oficios, baños públicos y privados, casa de la moneda real y construcciones militares, la fortaleza y los barrios castrenses, donde vivían los propios militares con sus familias.

 

 

Etimología de la Alhambra

 

Sin duda lo primero por lo que tenemos que comenzar es por intentar definir la procedencia Etimológica del término “Alhambra”. El significado de “Alhambra” en árabe es “al-Hamrā”, La Roja, que procede del nombre completo “al-Qal`a al-hamrā” cuyo significado es Fortaleza Roja, debido al color rojizo de la arcilla de la construcción, o quizá Colina Roja, debido al color de la tierra de la colina donde se alza la construcción.

 

Otras teorías acerca de la etimología de Alhambra que vienen a sostener este significado de “Colina Roja o Fortaleza Roja” están unidas a su período de construcción. El color de los muros de las torres era el blanco, pero las obras continuaron también de noche y para estas obras nocturnas se necesitaban antorchas para su iluminación y debido a estas y a larga distancia, destacaba el color rojizo.

 

Otro grupo de historiadores defiende que simplemente el nombre de Alhambra es el femenino del rey que mandó su construcción, Muhammad al-Ahmar, que en árabe significa El Rojo, llamado así por que tenía una barba roja.

 

 

 

Principales accesos a la Alhambra.

 

Podemos acceder a la Alhambra por varias entradas. Desde Plaza Nueva, el acceso principal es la cuesta de la Puerta de las Granadas, puerta que da acceso a los jardines del recinto exterior de la Alhambra. Este acceso es el utilizado por coches y autobuses urbanos de la ciudad, y termina en el Palacio de Carlos V.

 

Si subimos a pie por la cuesta de la Puerta de las Granadas, el primer acceso, que queda en el lado izquierdo, y que nos lleva a la Alcazaba, es la Puerta de la Justicia, de la época de Yusuf I, en 1348. Llamada así porque es donde se impartía la justicia para casos pequeños o domésticos, aunque se piensa que nunca se impartió justicia allí. En el primer arco de herradura se encuentra el relieve de una mano, y en el segundo arco de herradura, se encuentra el relieve de una llave. Estos dos relieves han dado lugar a varias teorías sobre su significado. La más apoyada es la que nos explica que la mano necesita coger la llave, para abrir la puerta del conocimiento. Conocimiento que es necesario para impartir correctamente justicia.

 

Tras pasar por la Puerta de la Justicia, nos encontramos dentro del recinto de la Alhambra, en lo que se conoce como Plaza de los Aljibes, ya que esta explanada se encuentra encima de un conjunto de aljibes. A la derecha nos encontramos la Puerta del Vino, que es la puerta que comunica la Alcazaba con el Palacio de Carlos V y los palacios Nazaríes.

 

Otro acceso de la Alhambra es la Cuesta de los Chinos. Acceso a pie y al cual llegamos después de atravesar el paseo de los Tristes. Actualmente este acceso está en proceso de reforma, debido a su mal estado. Es quizá menos conocido por los turistas.

 

 

 

Construcción de la Alhambra

 

No todos los reyes nazaritas construyeron algo en la Alhambra, a pesar de haber residido en la misma. Los que sí aportaron y engrandecieron el recinto de la Alhambra son:

 

• Muhammed I (1238-1273), que edificaría la Alcazaba a partir de restos de una antigua fortaleza, estableciendo en ella su palacio. Suyas son también la Torre de la Vela y la del Homenaje. Posiblemente también contruyó las murallas.

 

• Muhammed II, "al-Faqih" (1273-1302). Parece ser que construyó el costado norte del recinto, la Torre de las Damas y la Torre de los Picos, pues son de esa época. Puede incluso que comenzar a aconstruir el Generalife y el Mexuar.

 

• Muhammed III (1302-1309), "Al-majlu” (el destronado). También aportó algo a la Alhambra, como sus dos antecesores. Dentro del recinto consrtuyó un baño público y una Mezquita Real, lugar sobre la que se construiría posteriormente, reinando los reyes Católicos, la actual Iglesia de Santa María. También se le atribuye la construcción de El Partal, el más antigo de los palacios de la Alhambra.

 

• Ismail I 1314-1325. Durante su reinado y en la estancia en la Alhambra aportó la redecoración del Generalife, se le considera su verdadero constructor.

 

• Muhammed IV 1325-1333 . Su aportación a la Alhambra pudo haber sido la construcción del Palacio del Mexuar, al menos en parte, pues también se le considera al sucesor de éste, Yusuf I, su constructor.

 

• Yusuf I (1333-1354). En el periodo de su reinado comienza la época de máximo esplendor para el reino de Granada.

En la Alhambra construye la totalidad de los Palacios que nos llegan a nosotros y reforma alguno de los edificios ya existentes.

Reformó la Alacazaba, construyó las Puertas de la Justicia y de las Armas, el Palacio de Comares y los Baños del Palacio. Además frente a la Mezquita Mayor construye La Madraza (universidad).

 

• Muhammed V (1354-1359), Continuó la labor de su padre Yussuf I, de enbellecer la Alambra, redecorando algunas partes del Palacio de Comares, como la fachada. Pero su gran aportación fue la construcción del Palacio de los Leones con la belleza de su patio y las salas adyacentes.

 

• Muhammed VII (1392-1408), aportó la Torre de las Infantas, cuyo interior es de los más bellos de todas las torres del recinto. Algunos autores atribuyen la construcción de esta Torre a Saad, monarca  entre los siglos 1454 y 1464.

 

• Yusuf III (1408-1417), sería el último rey que aportara algo a la Alhambra. Construye el Palacio de Yusuf III, lo que hoy es el Partal Alto, palacio que sólo quedan los restos, estaría situado por detrás del Palacio de los Leones

 

• Reyes Católicos (1408-1417). Durante su reinado se establecieron en los Palacios de la Alhambra en varias ocasiones. Fue tal el asombro de su belleza, que no tocaron nada de lo construído. Levantaron, eso sí, la Iglesia de Santa María en el antiguo solar de la Mezquita Mayor.

 

• Carlos V (1504-1517). En su visita a Granada, también se estableció en la Casa Real y ordenó construir el Palacio de Carlos V de estilo Renacentista.

 

El trazado de las habitaciones se enmarca en el contexto de adecuación del palacio islámico a sus nuevos usos cristianos.

 

En ese espacio se proyectaron una serie de salas que unían el Palacio de los Leones con el de Comares. La construcción está atribuida a la época de Carlos V, aunque algunos investigadores han señalado unas posibles intervenciones en la época de los Reyes Católicos.

Las nuevas edificaciones se proyectaron de una manera integrada con el resto de estancias nazaríes. Las salas se organizan por medio de un corredor interno y en torno a un patio irregular, abandonándose las formas de disposición islámica basadas en cédulas independientes en torno a un patio y, por tanto, transformándose la comunicación entre las estancias.

 

La primera estancia, conocida como Despacho del Emperador, conserva una chimenea y un artesonado de cuarterones, realizado en 1532 por Pedro Machuca, y a continuación una antecámara por la que se accede a los dormitorios reales, donde se sitúa la segunda chimenea.

Destaca especialmente la techumbre de octógonos y estrellas de cuatro puntas. En los octógonos y pintados sobre la tabla, se alternan las iniciales “K” e “Y” (Karolus e Ysabel) con ramos de flores o frutos de tal calidad que ha llevado a calificarlos como uno de los primeros ejemplos de bodegón o naturaleza muerta en la pintura española.

 

En 1829 el célebre escritor norteamericano Washington Irving, se hospedó en las habitaciones conocidas como Salas de las Frutas.

Sobre la puerta se conserva una placa de mármol colocada en 1914 en recuerdo de este echo.

 

“Nada puede ser más favorable para mis estudios y ocupaciones literarias que mi actual residencia. Tengo una habitación en uno de los sitios más apartados del viejo palacio… No siento otra cosa que el ruido del agua y el canto de los ruiseñores”.

 

Washington Irving

 

Entre 1535 y 1537, los artistas Julio Aquiles y Alejandro Mayner, cercanos a Rafael, fueron los encargados de pintar las paredes de estas estancias, composiciones netamente renacentistas que se han perdido casi por completo, ya que fueron cubiertas con yeso en repetidas ocasiones desde el siglo XVIII.

 

 

Todo el conjunto está rodeado por un bosque frondoso con inmensidad de especies distintas, planatadas muchas de ellas en época cristiana. En la época musulmana no existía dicho bosque, pues éstos datan de siglo XVI, los más antiguos. Lo atraviesan arroyos, cuyo agua viene de las acequias del Generalife y que van a desembocan al río Darro.

Con el tiempo la Alhambra cayó en desgracia, entre la llegada de los Borbones, contrarios a la Casa a la que habían apoyado sus habitantes en la guerra de Sucesión y la posterior guerra de la Independencia, donde las tropas napoleónicas utilizan los palacios como cuarteles, devastando muchos de ellos, la Alhambra corrió un verdadero peligro de desaparecer.

Durante los siglos XVIII y XIX los palacios se ven convertidos en tabernas, ocupados por gente de las más baja capa social.

En 1870 la Alhambra es declarada monumento nacional, restaurándose desde entonces en lo posible para disfrute de los visitantes de todo el mundo. H

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