Kárakatúa

Síguenos en

Siguenos en Facebook Siguenos en Twitter

Yacimientos

Ir al mapa

Tesoro de Aliseda, Cáceres. ¿Tartesos o fenicios?

DATOS DE INTERÉS

-Cómo llegar

Centro de Interpretación del Tesoro de Aliseda

C/ Gabriel y Galán, 8

10550 Aliseda (Cáceres)

PARA SABER MÁS

Un poco de historia

La Cultura Tartesa se desarrolla en la península Ibérica entre los siglos VIII al VI a.C., período que coincedide con los fenicios, grandes navegadores y dueños del Mediteráneo, que vinieron a España a negoar con los metales preciosos, como el oro, la plata y el bronce, que dominaban los Tartessos. Durante todo este tiempo, la influencia de uno y de otro pueblo fue tal, que para muchos autores Tartessia y su Cultura no tiene tanto esplendor como se pretende, sino que fueron los artesanos fenicios venidos a estas tierras, los que fabricaron tanta joya preciosa.

Para los arqueólogos es muy difícil distinguir las reliquias aborígenes (tartésicas) de las reliquias extranjeras (fenicias) y en la mayoría de los casos no se ponen de acuerdo.

 

La Aliseda es un pueblo de Cáceres, en la sierra de Aljibe, que el 29 de febrero de 1920, sale a la luz un tesoro tartésico. Gracias al encuentro azaroso de un agricultor, Jenaro Vinagre, con una vasija de joyas. Este asombrado con el hallazgoen un principio se repartió entre varios, incluido el dueño de las tierras, pero posteriormente el caso fue denunciado y Aliseda recuperó su tesoro, que en la actualidad se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid.

En Aliseda se ha creó un Centro de Interpretación del Tesoro, integrado a su vez en la Red de Museos de Extremadura, donde se exhibe una réplica del tesoro original. Hoy en día las autoridades cacereñas están reclamando las piezas originales

 

Diademas, arracadas, brazaletes, cuentas  de collar, amuletos, pulseras, anillos, sortijas, etc..., engarzadas al estilo oriental, propio de esa influencia fenicia. Es uno de los conjuntos de joyas orientalizantes más notables del Mediterráneo Occidental. Son todas joyas tartésicas atribuídas al ajuar de una dama perteneciente a la alta sociedad o a un tesoro escondido del siglo VII a.C. Por la falta de metodología al extraer el hayazgo no se puede saber con exactitud.

 

Existe un proyecto de excavación de dicha zona, proyecto de gran envergadura llamado "El Tiempo del Tesoro de Aliseda", que llega hasta La Ayuela (Cáceres), donde se han realizado prospecciones.

 

Dicho hallazgo se asemeja al encontrado en El Carambolo, Sevilla, dónde también han aparecido joyas de altísima calidad artística. Otros yacimientos de puro carácter tartésico, se considera a los de San Pedro en Huelva, el Gandúl y Carmona en Sevilla, la Colina de los Quemados en Córdoba, Medellín en Badajoz, etc... Todos ellos situados en una franja geográfica de gran influencia fenicia.

 

 

 

 

 

Sobre Tartessos

 

Los tartesos es un acivilización antigua, que ocupó fundamentalmente el sudeste de la península ibérica, entre lo que es hoy Andalucía y Extremadura, aunque la ciudad de Tartessos, comentada por  Herodoto en sus escritos, no se sabe con exactitud donde ubicarla. Vive su esplendor entre los siglos VIII y VI a.C. y es gracias a la obtención del bronce, así como la extracción de oro y plata, los que les hace importantes, pues dichos metales y su calidad son muy codiciados por los pueblos de las orillas del Oriente Próximo, concretamente Fenicia y Grecia.

 

Desde el centro de Europa entran en la Península otras poblaciones mezclando sus culturas. Introducen la lengua indoeuropea, origen de nuestra lengua. El propio mercadeo entre los distintos pobladores que llegan, influyen a los pueblos tartesos, y la sociedad se va transformando,  organizandose de forma más heterogénea, más compleja. Con ello da comienzo el fenómeno urbano en la Península, y con él el Estado. Abstracción que representa la más compleja forma de organización social. Garantía institucional para consolidar las desigualdades.

 

Una sociedad claramente jerarquizada, con una clase social acomodada. Aparece el poder político superior a los clanes y familias, y cambia de manera brusca la organización social. Aristócratas y reyes son sostenidos por la colectividad. Las ciudades se amurallan por primera vez, como lo demuestran algunos yacimientos.

La economía gira hacia la explotación minero-metalúrgica, que supone una organización compleja  y hacia la economía de tipo agropecuario con una distribución del poblamiento y del territorio. 

 

El bronce tarteso, por su brillanted y calidad es muy apreciado por los pueblos mediterráneos, sobretodo por los fenicios y griegos.

Los fenicios, que vienen de Fenicia, como buenos comerciantes, llegan a las tierras tartesas por el levante peninsular para intercambiar sus productos por los metales preciados, intentando hacerlo al mejor coste.

Se  establecen en las costas andaluzas y  la ciudad de Cádiz, pasa a ser el más importante punto de comercio de la época.

 

Los Griegos son una gran civilización, que compite en la comercialización con Europa, con los mismos cometidos que sus vecinos fenicios, se establecen por las Ampurias para comerciar con los pueblos de la península. Es posible que reemplazasen a los fenicios en esa tarea, aprovechándose de su creciente decadencia.

 

Todos estos enriquecimientos de otros pueblos, otras culturas, hacen que en los siglos VI, VII a.C., la civilización Tartesia alcance el cenit de su desarrollo.

 

En el siglo V a.C, todo este esplendor que atesora esta gran civilización, empieza a decaer no se sabe muy bien porqué. Poco a poco las vías comerciales se van estableciendo por otras nuevas y Tartesia se va diluyendo poco a poco. Parece ser que los púnicos o cartagineses, descndientes de los fenicios, son los causantes de esta desaparición o a lo mejor el agotamiento de las vetas de mineral aprovechables, que habría acabado con el comercio colonial fenicio. El deterioro económico y un cambio mundial hacen que Tartesia desaparezca, siendo Cartago el nuevo centro de poder. H