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Luis I rey de España

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Un poco de historia

Hijo de Felipe V rey de España y de María Luisa de Saboya, Luis I nace en el Palacio del Buen Retiro de Madrid el 25 de agosto de 1707. Luis por su abuelo, Luis XIV rey de Francia y porque nace el día de San Luis de Francia.

La ciudadanía está contenta, por fin después de cuarenta y seis años, un infante de la Casa Real española ha nacido aquí.

A los pocos años de nacer, sus padres, los reyes tienen otros tres hijos, el primero de los cuales muere a los pocos días de nacer. Los otros dos son Felipe Pedro y Fernando.

Pocos años después estos niños se quedan huerfanos de madre, a causa de una tuberculosis, y el rey Felipe V, sumido en una depresión opta por elegir una nueva esposa con la que poder satisfacer su vitalidad sexual. Dicha esposa sería Isabel de Farnesio de Parma, con la que tendrá otros siete hijos, hermanastros todos ellos de Luis I, con los que tendrá una relación algo apartada, por la ambición de su madrastra de querer dejar bien colocados a sus propios hijos, sin preocuparse por sus hijastros. El propio rey se desentendió bastante de los hijos de su primera esposa. El segundo hijo Felipe, muere a los 7 años. Nunca sabremos con seguridad si su madrastra, la reina, tuvo algo que ver en el final de este desenlace.

El pueblo español enterado de todo lo que estaba ocurriendo, apoya al más débil, al príncipe Luis, llamándole incluso “Luisillo” o “Luis el Bien amado” y despreciando a la reina y sus intenciones.

La relación de los hermanos Luis I y Fernando se hace muy estrecha, llegando a ver incluso contrincantes a sus hermanastros.

Como español que era, los nobles le posicionaron en el llamado “partido español”, frente al “partido francés” propiciado por su padre y el “italiano” por la madre. De haberse consolidado el reinado de Luis I, se hubiera llevado a cabo una política pacífica y nacional, como la que llevó a cabo su hermano sucesor Fernando VI el poco tiempo que desempeñó su cargo.

Los reyes de España y Francia (Felipe V y Felipe de Orleans) hacen un pacto de amistad y deciden que Luis I debía de casarse con la hija del francés Luisa Isabel, la cual tenía fama de maleducada y grosera, para evitar conflictos futuros entre los dos países. Además a una de las hijas del segundo matrimonio de Felipe V, de tres años, se casaría con Luis XV, por lo que la reina isabel de Farnesio quedó muy satisfecha al ver que una de sus hijas se comprometería con el futuro rey de Francia.

La boda entre el príncipe Luis, con 14 años y Luisa Isabel tuvo lugar el 20 de enero de 1723, en la población de Lerma, Burgos, es acogida de forma positiva por parte de la ciudadanía.

En enero de 1724 y de una forma rara, sin argumento alguno, Felipe V abdica en favor de su hijo primogénito, el príncipe de Asturias Luis I, y se retira con su mujer, la reina, al palacio de san Ildefonso de la Granja, en Segovia, justificándo el echo en que su hijo tiene edad suficente para reinar. ¿Treta de Isabel de Farnesio?, nunca se sabrá. ¿Puede que la mala salud del rey francés Luis XV haga pensar a Isabel que pueda, su esposo, heredar el trono francés?

La proclamación de Luis I como rey de España es recibida con alegría por parte de los españoles, sin nadie pensar que siete meses después fallecerá a causa, parece ser, de viruela el día 31 de agosto de 1724.

Su mujer Luisa Isabel, que después de haber tenido un comportamiento con diversas excentricidades, por las cuales el propio rey se aparta de ella, hasta incluso encerrarla, es despreciada por el pueblo español, abandona la Corte sin ningún tipo de sentimiento por parte de ningún español. Muere en un convento de las Carmelitas con unas condiciones paupérrimas.

El sucesor al trono sería Fernando, pero es la reina Isabel nuevamente quien termina convenciendo a su esposo-rey a tomar de nuevo las riendas de la corona convenciéndole de que su hijo muestra signos de demencia. De esta forma vuelve a ser la reina la que domina los tejemanejes y por tanto los designios de España, consiguiendo finalmente que su hijo Carlos III abdicara al trono napolitano en favor de su tercer hijo, Fernando y preparar con el tiempo el reinado español, tan buscado por su madre. H