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Monumentos históricos

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Fuente de La Cibeles. Madrid

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PARA SABER MÁS

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"La Guerra Civil española".

Director Russel Palmer. Año 1936.

Un poco de historia

La fuente de La Cibeles, es proyectada junto con la remodelación del Paseo del Prado por el arquitecto Ventura Rodríguez, para ser instalada en principio, en los jardines de la Granja de San Ildefonso en Segovia hacia los años 1777 y 1782.

 Esa remodelación del Paseo del Prado, una zona palaciega y monacal separada del casco urbano madrileño por un eje arbolado longitudinal, consistía en una serie de plazas y un gran paseo llamado Salón del Prado. En un principio la fuente se colocaría en una de estas plazas, mirando a lo que hoy es la Plaza de Neptuno, donde se culminaría con un proyecto ambicioso en este entorno del Paseo del Prado de San Jerónimo. El reinado apostaba por el conocimiento de la Ciencias y por ello se proyectó en los aledaños la Colina de la Ciencias compuesto por el Museo de Historia Natural, hoy pinacoteca del Prado, el Observatorio Astronómico y el Jardín Botánico.

En 1895 se trasladó la fuente al centro de la plaza, colocando a la diosa mirando al primer tramo de la calle de Alcalá.

 

La figura principal es la diosa Cibeles quien lleva en sus manos un cetro y una llave, fué esculpida por Francisco Gutierrez. Está sentada en un sillón, sobre un carro, que expulsa agua en la parte delantera por encima de los leones que tiran de dicho carro. El conjunto está montado sobre una roca y todo ello en un pilón. Aparecen esculpidas una rana y una culebra, que pasan desapercibidas.

 

La Diosa Cibeles, divinidad de la naturaleza y antigua de Asia Menor, condenó a su gran amor, el pastor Atis, por faltar a su promesa de pureza. Éste se suicidió y la diosa le revivió para llevárselo en su carro eterno. El carro del poder de la Madre naturaleza, del que tiran dos poderosos leones realizados por el escultor francés Roberto Michel, que representan a dos personajes mitológicos Hipómanes y Atalanta que fueron condenados por el dios Zeus a ser leones y tirar de por vida del carro de la diosa Cibeles, por cometer sacrilegio cuando se enamoraron y se unieron carnalmente en su templo.

 

Posteriormente se añadieron en la trasera dos amorcillos; uno (cuyo autor es Miguel Ángel Trilles) vierte agua de un ánfora, y el otro (su autor es Antonio Parera) sostiene una caracola. En el estanque superior hay dos surtidores verticales que alcanzan los 5 m. de altura, acompañados de una serie de chorros inclinados que envían el agua desde la diosa hasta la parte externa.

 

El monumento servía para dar de beber a los transehuntes. Había dos chorros, uno para los aguadores oficiales, que distribuían el agua a otras partes de la ciudad y el otro para los paseantes. Además, del pilón, bebían la caballería y otros animales.

 

El agua de Madrid procedía de un viaje de aguas que, según la tradición, databa de la Edad Media.

A medida que iba creciendo la población en la capital del Reino, en 1848, reinando Isabel II, no daban a basto las fuentes y aguadores que provenían de los viajes de agua, nombre que se denominaba a una serie de conducciones subterráneas (qanats), que canalizaban el agua de los diferentes manantiales de la Sierra de Guadarrama.

 

Dichos qanats son de origen árabe seguramente, datados en los siglos VIII al XI.

Desde el siglo XVIII existía un proyecto de abastecimiento de agua a Madrid, desde las aguas de los ríos serranos más cercanos. Fue D. Juan Bravo Murillo, Ministro de Obras Públicas en el siglo XIX, cuando se puso en marcha el ambicioso proyecto. Se comenzó en 1851 con una primera presa del Portón de la Oliva, Utilizando entre otros a un contingente de 1500 presos de las guerras carlistas. Las condiciones muy duras de trabajo se sumaron a la epidemia de cólera, que apareció en el campamento a pié de obra. Después de tantos contratiempos, en 1858, Isabel II de España inauguraba esta presa. Pocos años después y por problemas de infiltraciones se quedó en desuso y tuvo que sustituirse por el embalse de El Villar, en el Municipio de Berzosa.

Al igual que el Portón de la Oliva, la presa más antigua de las seis que están enclavadas en el río de Lozoya, en la del Villar se escogió una garganta cerrada para ubicar la presa. Su tamaño es menor que el embalse de El Atazar, 107 m. de longitud y una altura d 50 m. Su presa, obra de Morer y Boix en 1879, es una de las más antiguas de la provincia y la primera del Canal de Isabel II.

 

Con este proyecto poco a poco todas las viviendas iban teniendo agua corriente, y la fuente de la Cibeles se terminó usando como monumento artístico. Se trasladó al centro de la plaza, y se giró mirando al primer tramo de la calle de Alcalá. Al no usarse para beber, se la rodeó por una verja para evitar el acceso.

 

Con todos estos cambios, sin embargo no se perdió la traida de aguas del viaje antiguo y para suplir la fuente como tal se construyó una fuentecilla con caño en la esquina de la plaza, del lado de Correos. Esta fuentecilla siguió siendo todo un símbolo para el pueblo de Madrid que allí acudía a llenar cántaros, botijos y botellas, como sus antepasados. La fuentecilla dio lugar a que la música le dedicara una canción: "Agua de la fuentecilla, la mejor que bebe Madrid".

 

La fuente situada en el centro de la plaza es la confluencia de tres calles muy importantes de Madrid Alcalá, Recoletos y Prado y con edificicios tam emblemáticos como El palacio de Linares (Casa de América) El Banco de España y el Palacio de Comunicaciones.

 

Al comienzo de la guerra civil, en 1936 y ante los incesantes bombardeos de los Junkers alemanes, el gobierno leal mandó proteger varios monumentos simbólicos de la ciudad, entre ellos, La Cibeles. Fue cubierta de una estructura enladrillada de tipo piramidal la cual se rellenó de arena y sacos terreros.

 

Desde hace varios años es punto de celebración de los éxitos del club de futbol del Real Madrid por los aficionados futboleros madridistas. Además es convidado de piedra en la mayoría de la manifestaciones de carácter político o cultural o incluso en la cabalgata de los Reyes Magos.

 

Por haber trasladado en 2007 el Ayuntamiento de Madrid al edificio que está justo detrás de la Cibeles, Palacio de Comunicaciones, podemos decir que ésta preside al Ayuntamiento. H