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Teatro Español. Antiguo Corral del Príncipe. Madrid

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Un poco de historia

Los corrales de comedias aparecen en el siglo XVI donde se llevaban a cabo las obras teatrales. Se crearon, por lo general, aprovechando los patios interiores de las manzanas o cuadras de casas. De esa forma, su coste se reducía, ya que se aprovechaban las galerías, corredores y aposentos que rodeaban el patio central. Bastaba con construir un tablado y ya se tenía escenario. La planta era, por lo común, cuadrada.

 

En el mismo solar donde se encuentra ahora el Teatro Español, es decir encabezando la Plaza Santa Ana, se encontraba el célebre Corral de la Pacheca, el cual se convertiría con una serie de cambios en el Corral del Príncipe, algo más estable. Abriría sus puertas el 21 de septiembre de 1583.

Posteriormente se ampliaría con una planta más y hacia 1630 se añadirían los aposentos laterales.

El local albergaría unos 500 espectadores de pié, unos 320 sentados y un centenar de nobles, curas y autoridades que aguantaban las tres horas que duraba una función.

 

En los siglos XVIII y XIX los corrales se sustituyeron por teatros cerrados, a la italiana, iluminados con la luz artificial de las candilejas, y con un escenario preparado para cambiar diversas escenografías. A menudo estas salas se construyeron sobre el solar que ocupaba el antiguo corral de comedias. Así ocurre, por ejemplo con el Corral del Príncipe que se trasformó en el Teatro del Príncipe y, más tarde, en el Español.

El nuevo edificio, que se abriría al publico en 1746,  fue proyectado por Juan Bautista Sachetti y rematado por Ventura Rodriguez.

En 1802 sufriría un gran incendio quedando apenas la fachada. Sería Juan De Villanueva quien lo reconstruiría y remataría con el estilo neoclásico que tiene actualmente.

 

El corral de la Cruz, estaba situado en la confluencia de las calles de la Cruz y Núñez de Arce. Era el preferido por el rey Felipe IV y por su primera esposa y fue el lugar en el que más le gustaba representar sus obras a Lope de Vega.

Según cuenta Francisco Azorín en sus “Leyendas y anécdotas del viejo Madrid”, fue inaugurado en 1579 por la hermandad de la Cruz del Cristo de la Piedad. Estuvo al descubierto hasta el año 1743, fecha en la que se edifica. Después de una sufriría una reforma por Pedro Ribera, para ser derribado en 1859.

 

El corral del Lobo. Es otro de los corrales que existían en esta zona en esa época tan prolífica de autores teatrales. En la actualidad también ha desaparecido, como el de la Cruz.H